Está el pop psicodélico... y el lollipop psicodélico

Género: Garage / Psicodelia
Valoración: Muy bueno

Mis etapas musicales se reflejan claramente en mis análisis musicales. Tengo idas y venidas constantemente. A veces le pego al ‘new wave’ como un cabrón, otra vez me da por el ‘funk’ y con el frío invierno no suelo despegarme del rock gótico. Sin embargo, lo que toca ahora es 60s, y, al menos, he elegido uno de los discos más representativos del momento. No porque sea el más conocido, obviamente, sino por ser uno de los primeros desde el estallido de la psicodelia por obra y gracia de Pink Floyd, The Beatles y otros tantos genios. De hecho, se reconoce que ‘Psychedelic Lollipop’ fue uno de los primeros discos en usar la palabra ‘psychedelic’.

Lo cierto es que lo sea o no, es definitivamente el impulsor del ‘garage psicodélico’ y, también, el espacio para su ‘hit single’ definitivo, (We Ain’t Got) Nothin’ Yet, hasta el punto de salir en la banda sonora de Easy Rider. La melodía principal parece salida de un ‘western’ pasado por monguis y ácidos a saco mientras Emil ‘Peppy’ Theilhelm suelta esa famosa línea: “the grass is always greener on the other side of sane”. El solo de guitarra, puro viaje astral, y el ‘riff’ de Vox Continental, juguetón como el solo, compiten por inducir un mayor número de ataques epilépticos en la juventud americana. Un ‘single’ fundamental para entender de qué va el rollo del ‘underground’ sesentero.

El disco, desgraciadamente, tiene bastante relleno. Si la industria musical parece que aprieta ahora, no digamos ya en los 60. ¿La táctica para completar el LP? ‘Covers’ a cascoporro. Pero las hay interesantes. Ahí está la de James Brown, I’ll Go Crazy, o la tradicional de ‘folk’, Sometimes I Think About. Pero sin duda, la mejor es la de Tobacco Road, el clásico de John D. Loudermilk compuesto para The Nashville Teens. Si el ‘riff’ del teclado Vox en (We Ain’t Got) Nothin’ Yet era lo que le dio fama al tema, aquí lo que hay que ver es ese solo totalmente psicodélico de la sección media en el que Theilhelm se dedica a lanzar grititos en plan “¡Venga, venga!” “¡Olé ahí!” “There we go” como si fuera un cowboy en un rodeo o algo así – sí, el disco rezuma americanismos por todos lados.

Sin embargo, los originales en general son más interesantes, porque demuestran que la banda tenía un potencial interesante que jamás llegó a desarrollarse del todo. Y si One By One es una bonita balada garagera, Gotta Get Away es puro garage pre-proto-punk – hilando fino -, gruñidera y feísta, con un toque cool y que rezuma amateurismo encantador. Hago trampas, ya que el tema no se lo compusieron ellos, pero tiene el sello Blues Magoos bien estampado en la frente.

En resumen, una pequeña joya no muy desconocida, pero tampoco valorada en su justa medida, que merece la pena rescatar del pozo de los 60. A veces pienso que tenemos más conocimiento de la época los que vivimos en los 2000 – y estamos interesados por el rock, claro – que los que consumían música entonces. ¿Habríamos dejado que se la pegaran tantas y tantas bandas de garage? Seguro que no. Si ahora hace carrera musical hasta el más botarate…

Tracklist

  1. “(We Ain’t Got) Nothin’ Yet” (2:10)
  2. “Love Seems Doomed” (3:02)
  3. “Tobacco Road” (4:30)
  4. “Queen Of My Nights” (2:52)
  5. “I’ll Go Crazy” (1:58)
  6. “Gotta Get Away” (2:35)
  7. “Sometimes I Think About” (3:35)
  8. “One By One” (2:45)
  9. “Worried Life Blues” (3:45)
  10. “She’s Coming Home” (2:36)