Palomas y vestido blanco... No es la misma Patti de "Horses", no.

 

Género: Rock
Valoración: Excelente

Infravalorado. Muy mucho. Ésa es mi opinión. Y si no os gusta tengo otras.

Visto como una bajada de pantalones (o de falda) ante la industria musical, el último álbum de Patti Smith antes de dejar por una década la música ha sido bastante criticado. “Esto no es un álbum de la madre del Punk, ¡esto es Pop!” dicen algunos. Y en parte tienen razón. Frederick, que abre el disco, no es precisamente un Gloria, sino algo más bien en la línea de Carole King. Sin embargo, es evidente que se trata de un tema precioso y muy pegadizo compuesto para su novio (y luego marido) Fred “Sonic” Smith, glorioso guitarrista de los gloriosos MC5.

En 1979 eso del Punk ya estaba empezando a apagarse, y tampoco es que Patti Smith haya tenido en cuenta mucho las modas. Lo suyo, más que componer, era escribir letras, y cualquier forma musical aceptable podría haberle valido… hasta formas casi “amusicales” como el tema que da nombre al álbum, una larga pieza hablada sobre el Papa Juan Pablo I. Que por otra parte, escribir una canción a un Papa desde su posición de heroína del Punk debió de ser un poco chocante.

No obstante, es posible que en “Wave” la música funcione mejor que nunca, cargada de ganchos y composiciones imaginativas. No vamos a encontrar la explosión de energía de Rock ‘n’ Roll Nigger quizás, pero sí la belleza mística de Dancing Barefoot, considerado justamente uno de los mejores temas de su relativamente corta carrera musical. Las letras son ambiguas y abiertas a todo tipo de interpretación, como bien sabe hacer Patti en su faceta de poetisa vanguardista, y la música tiene esa atmósfera espiritual y mágica formando un todo que parece destinado a ser escuchado en un ambiente lúgubre, con velas quizás, y con aromas exóticos en el aire.

Es curioso, muy curioso, que “Wave” sea tachado de comercial cuando incluye la diatriba contra la industria So You Want To Be (A Rock ‘N’ Roll Star). Quizás sea un poco cliché, pero funciona de maravilla, al igual que ese riff descendente ampliamente usado de Revenge. Aquí la voz de Smith y el tempo le imprimen un carácter que asusta. Juraría haber escuchado imitaciones de esto en artistas de Trip-Hop sin tanto éxito como Patti. Sólo dos años después Annie Lennox grabó con Eurythmics su propia “venganza” y poco tiene que ver con la de Smith, mucho más pasional y brutal que aquélla.

El mismo tempo calmado pero la misma furia interna dominan en Seven Ways Of Going, quizás con más acierto todavía al incluir una estupenda improvisación hacia la mitad del tema que hace temblar las paredes. La influencia oriental se hace notar tanto en las letras (¿de inspiración budista?) como en esa percusión imperial que acompañan a esa melodía digna de películas como El Último Emperador.

El álbum se redondea con otros temas bastante sólidos que dan, en su conjunto, un aspecto bastante variado para un disco de Patti Smith. Seguramente el productor (el conocido Todd Rundgren) haya metido mucha mano en este nuevo sonido de la neoyorquina, pero eso no es nada malo. Al fin y al cabo Rundgren es responsable de discos tan excelsos como “Skylarking” de XTC.

En resumen, la Patti Smith de este álbum es una Patti más calmada, a punto de dejar la música por su matrimonio, no la Patti incendiaria de sus primeros años ni la Patti consciente de su propio rol en la música de “Easter”. Sí… esto no es una bajada de pantalones, sino una evolución en la carrera de una artista que sabe exactamente lo que quiere hacer.

Tracklist

  1. “Frederick” (3:01)
  2. “Dancing Barefoot” (4:18)
  3. “So You Want to Be (A Rock ‘n’ Roll Star)” (4:18)
  4. “Hymn” (1:10)
  5. “Revenge” (5:06)
  6. “Citizen Ship” (5:09)
  7. “Seven Ways of Going” (5:12)
  8. “Broken Flag” (4:55)
  9. “Wave” (4:55)