Mad Max

Género: Punk
Valoración: Obra Maestra

Quizás el primer supergrupo de Punk de la historia. Tampoco es que recuerde muchos, pero ya sólo este hecho aislado hace que pique la curiosidad hasta al menos interesado por el Punk. ¿Quiénes formaban The Lords Of The New Church en aquella época? Pues ni más ni menos que Stiv Bators de Dead Boys, Brian James de The Damned (ambos comentados por aquí), Dave Tregunna de Sham 69 y Nicky Turner de The Barracudas. Cada cual, como se suele decir, viene de su padre y de su madre, y la escena en 1982 ya no daba para un nuevo grupo de Punk al estilo de 1977. De hecho, lo más interesante de The Lords Of The New Church, aparte del obvio talento musical, es la confluencia de tendencias, sonoridades y estilos Punk que se pueden concentrar en tan solo un disco…

¿Qué se puede esperar de un disco que te despierta con las primeras notas de la famosa “Tocata y Fuga en Re Menor” de Bach? New Church tiene un aire gótico indudablemente heredero de bandas como Bauhaus (la batería y el bajo parecen sacados de lo más contundente de “In The Flat Field”, como God In An Alcove) o The Cure (la guitarra es similar a Primary a decir verdad), pero tiene más energía y garra que cualquiera de estos grupos y la voz de Stiv Bator es mucho más venenosa que la de Peter Murphy o Robert Smith. Una nueva interpretación de lo que debe ser la oscuridad.

Después de anunciarnos la “nueva iglesia” que se avecina con el grupo, se da la primera muestra de diversidad estilística del disco y pasamos al Post-Punk más popero con Russian Roulette, una preciosidad de tema que no debe faltar en ningún top de la época. Las guitarras llenas de efectos que tanto placer me han dado están ahí, pero llama más la atención que se atrevan hasta con armonías más propias de un tema de Moody Blues que de un grupo Punk. En otro ámbito del Post Punk, Open Your Eyes, merecidísimo single destacado del disco, recuerda al recientemente comentado Magazine con el uso de teclados (quizás las comparaciones se establezcan con el tema Motorcade). Más curioso todavía es Livin’ On Livin’, que parece imitar al Life Goes On de The Damned (se parecen hasta en el nombre) publicado ese mismo año. Las raíces de Brian James tiran, sin duda.

Apocalypso y Holy War parecen cerrar el disco de la forma más violenta posible. La guitarra del primero recuerda de qué va todo esto del Punk: energía, energía y más energía. Holy War, por su parte, es melódicamente casi perfecto y tiene partes realmente emocionantes (ese bajo que suena con los versos es buenísimo). Desde luego, con estos dos temas recuerdan más que nunca a la portada: paisajes desoladores post-apocalípticos y furia juvenil. Una furia que sale a relucir en esa batería tribal de Portobello. No dudo que Killing Joke sea también una gran influencia para estos chicos. Quienes son una influencia incuestionable son los New York Dolls, a los que les dedican ese Lil’ Boys Play With Dolls, cuyas letras citan todos los temas de su primer disco. Y no hay que perder de vista ese toque Surf Rock que imprime la guitarra (¿vendrá a petición de Nicky Turner, el ex de los Barracudas?).

En fin, por sintetizar una época de una forma tan entretenida, “The Lords Of The New Church” se merece la mejor de las calificaciones. Además, ¡qué cojones!, están Brian James y Stiv Bators (o Stiv Bator), idolazos del Punk, y no defraudan para nada. Y otro punto extra por la portada.

Tracklist

  1. “New Church” (3:30)
  2. “Russian Roulette” (3:44)
  3. “Question Of Temperature” (2:55)
  4. “Eat Your Heart Out” (2:34)
  5. “Portobello” (2:59)
  6. “Open Your Eyes” (3:29)
  7. “Livin’ On Livin'” (3:21)
  8. “Lil’ Boys Play With Dolls” (3:42)
  9. “Apocalypso” (3:09)
  10. “Holy War” (4:19)