El primero de Primus

Género: Funk Metal
Valoración: Excelente

A todo amante del bajo le gusta el Funk, ¿no? Quizás no sea siempre “gustar”, sino respetar, entender, analizar o dejarse influir por sus técnicas, pero lo que está claro es que este género llevó al instrumento de cuatro cuerdas a un nuevo nivel. Y Leslie Edward Claypool, que se pasó la vida escuchando a bandas como Sly & The Family Stone o Funkadelic, quiso seguir desarrollando la forma de tocarlo para una generación en la que estaba perdiendo su relevancia. De esta forma, su Power Trio, Primus, creó un estilo inimitable y complejo, pero con un vigor envidiable, y Claypool fue su estrella, encontrando una respuesta para librarse de ser tachado de presuntuoso: el humor.

To Defy The Laws Of Tradition es un comienzo perfecto al sonido Primus. Habré escuchado miles de veces ese bajo y no me canso. Tiene una fuerza enorme y el apoyo de la batería le da una contundencia insólita. El estilo o, más bien, el objetivo de Tim “Herb” Alexander con la batería en la mayoría de temas es acentuar el bajo, y To Defy The Laws Of Tradition nos enseña en qué consiste. Además, anecdóticamente (o no tan anecdóticamente) muestra las influencias progresivas del grupo al tener una introducción-parodia de YYZ. ¿Y las letras? Las letras, para ser una banda tan cómica como Primus, tienen frases tan bien tiradas como las primeras: “What if Christmas didn’t come this year/ and no one paid for the Christmas cheer/ who would cry the biggest  tear?/ the child or the store?”. Quizás Les Claypool es uno de los humoristas más grandes de nuestro tiempo. Su voz nasal es desternillante e impregna de ironía cada línea. El ejemplo de Mr. Knowitall viene como anillo al dedo: “They call me Mr. Knowitall/ I am so eloquent/ Perfection is my middle name/ and whatever rhymes with eloquent”. Para quitarse el sombrero.

No hay que olvidar tampoco a Larry LaBlonde. El virtuoso de Primus es, sin duda, Les Claypool, pero pesados riffs como el de Too Many Puppies, que, por cierto, es una crítica estupenda a la política militar antes de la Guerra del Golfo, le hacen apto para tocar en una banda de Thrash Metal de primera línea. En Pudding Time, en la que también da señales de su talento, se puede escuchar a la banda en su pico de energía. Soy incapaz de escuchar a Claypool, y no porque no entienda lo que dice, sino porque no puedo no dejarme arrastrar por el torrente de fuerza y agresividad que se transmite desde el primer segundo. Sólo de vez en cuando escucho un “It’s pudding time children” que me hace recordar lo tarado que está. No es casualidad que decidan cerrar el disco (o al menos la edición que tengo yo, la del 2002) con una doble cover de una de las grandes bandas satíricas de la historia, The Residents. En Hello Skinny / Constantinople introducen todos esos detalles de influencia vanguardista que les hacía una banda atípica por méritos propios.

Lo cierto es que la mayoría de temas venían de un EP previo, “Suck On This”, que fue grabado en directo. Las adiciones de “Frizzle Fry” no son muchas, pero sí que son significativas. Al menos The Toys Go Winding Down me parece ciertamente fascinante, aunque sea exclusivamente por ese bajo “vibrante” que consigue tocando varias notas rápidamente. Si el bajo tiene un toque amenazador a lo largo de todo el disco, aquí da realmente miedo. Precisamente una de las razones por las que el tempo nunca es demasiado rápido es para no perder esa sensación de pavor. Sólo en Frizzle Fry podemos escuchar a un Primus más acelerado, y esto pasa en los dos minutos finales, porque hasta entonces el tema se desarrolla como otro tema espeluznante más.

La combinación de esta oscuridad y el claro humor de Claypool resulta quizás chocante en un primer momento, pero en la confrontación de ambos polos se produce una música muy rica y llena de innovaciones que bien les valió la atención de los melómanos de la época y buena parte de los de ahora. No puedo parar de alabar las capacidades de Claypool, maestro con el bajo y maestro con el humor. Esto último supongo que fue el factor decisivo para que compusiera, años más tarde, el opening de South Park. Aquí, por el momento, se atreve incluso a intercalar tres bromas musicales de medio minuto que te dejarán con una sonrisa en la boca al acabar el disco.

Tracklist

  1. “To Defy the Laws of Tradition” (6:41)
  2. “Groundhog’s Day” (4:58)
  3. “Too Many Puppies” (3:57)
  4. “Mr. Knowitall” (3:51)
  5. “Frizzle Fry” (6:04)
  6. “John the Fisherman” (3:38)
  7. “You Can’t Kill Michael Malloy” (0:26)
  8. “The Toys Go Winding Down” (4:35)
  9. “Pudding Time” (4:08)
  10. “Sathington Willoughby” (0:25)
  11. “Spegetti Western” (5:43)
  12. “Harold of the Rocks” (6:17)
  13. “To Defy” (0:39)
  14. “Hello Skinny / Constantinople” (4:44)