Sumida irremediablemente en la oscuridad

Género: Rock Alternativo
Valoración: Excelente

Ahora Polly Jean Harvey está a punto de sacar su “Let England Shake”, que, sinceramente, no sé por dónde va a salir tras lo que he escuchado. Sin embargo, el gran salto adelante en su carrera, el paso del Rock estilo Albini a la diversidad sonora y su consolidación como la figura femenina más reconocible del Rock Alternativo, con pocas excepciones, se dio con este “To Bring You My Love”. De esta forma se podría definir el tercer trabajo de PJ Harvey, que, como hizo Kate Bush, con la que tantas comparaciones tuvo en su momento (y, en general, toda figura femenina independiente desde los 80), se produjo ella misma. Sin olvidar la inestimable ayuda de Flood y John Parish, eso sí. Como se puede esperar, el resultado es netamente diferente a lo que se puede oír en sus primeros discos.

Desde las primeras notas vemos un intencionado cambio de estilo que intenta poner punto y aparte en su trayectoria musical. Así, To Bring You My Love es una pieza altamente atmosférica y con influencias minimalistas. El sonido parece teñido de negro. La falta de percusión, excepto un casi imperceptible hi-hat que marca el ritmo, deja la sensación de que en cualquier momento puede llegar un cambio de intensidad que, en realidad, nunca tiene lugar. Sólo la inclusión de unos acordes de guitarra y la ligeramente distorsionada voz de de Harvey parecen alterar esa monotonía musical que se establece desde el principio. Hecha esta declaración de intenciones, toca tributo obligatorio a Velvet Underground. No puedes hacer Rock Alternativo y no mostrar la influencia de la banda neoyorquina de manera más o menos clara, y Meet Ze Monsta imita al mítico The Gift con un sonido claramente sucio y distorsionado de corte sesentero y un ritmo casi Industrial (Flood trabajó con Nine Inch Nails…).

Lo cierto es que el disco es, en conjunto, una amalgama de estilos unidos por las fantasías de PJ Harvey sobre el amor y la religión. No es de extrañar que temas pseudo-Folk como el majestuoso Send His Love To Me casen perfectamente con piezas de aire Trip-Hop como Working For The Man. En esa continua búsqueda de un sonido propio hay dos temas que me parecen bastante interesantes: Teclo, con esa clase de juego dinámico tan característico del Post-Rock, y Long Snake Moan, que parece que va reptando poco a poco hasta que suelta ese venenoso “you ought to hear my long snake… moan!”. Ahora hay más teclados que nunca, desde los arreglos del primer tema hasta el grueso sonido de Down By The Water, del que seguro tomó buena nota Matt Bellamy para las últimas producciones de Muse. Sin embargo, Harvey también se acuerda de lo que solía hacer con Albini en I Think I’m A Mother, que es el tema más “Shellac” del álbum, aunque con un sonido mucho más apagado de lo normal.

En general todo el disco tiene ese toque de tempo lento y algo depresivo, salvo alguna excepción como la ya mencionada Send His Love To Me. PJ Harvey se reinventa como un personaje oscuro y profundo capaz de llenar sus canciones de poderosas imágenes visuales sin caer en el cliché. Si es un movimiento calculado independientemente de su propio crecimiento musical no lo sé, pero, sinceramente, no lo creo. “To Bring You My Love” es el disco de una artista que está buscando su identidad en una marea de influencias y géneros distintos, una obra de la madurez y de la evolución que encontró el momento adecuado para asomar la cabeza en la escena musical.

Tracklist

  1. “To Bring You My Love” (5:32)
  2. “Meet ze Monsta” (3:29)
  3. “Working for the Man” (4:45)
  4. “C’mon Billy” (2:47)
  5. “Teclo” (4:57)
  6. “Long Snake Moan” (5:17)
  7. “Down by the Water” (3:14)
  8. “I Think I’m a Mother” (4:00)
  9. “Send His Love to Me” (4:20)
  10. “The Dancer” (4:06)