Ya rly

Género: Americana / Blues
Valoración: Excelente

A veces me pregunto qué habría hecho Eric Clapton sin J.J. Cale. No es por menospreciar a Clapton, cuyo legado con Cream, con John Mayall e incluso el de su propia carrera en solitario son inconmensurables, pero cuando Cale apareció en el mundo de la música está muy claro que Clapton se sintió atraído por el talento del artista de Oklahoma, y viniendo de un hombre con tanto bagaje como el inglés, el interés que debería haber por J.J. Cale es mucho mayor del que hay ahora, aunque creo que él jamás buscó la fama ni el éxito. Una nota significativa de su carrera es que durante mucho tiempo costó encontrar una foto suya. J.J. Cale siempre tuvo el alma de un viejo algo cansado de la agitada vida pública, y como lo veo yo en mi mente es como un señor dedicado a su rancho americano con su familia y, en ocasiones, yendo al bar con sus amigos, con los que componía música de forma casi espontánea y natural. Seguramente voy muy desencaminado, pero siempre me dio esa vibración hogareña y honesta.

Además de ser un artista relegado a la “zona oscura” de la música, este disco en particular no es muy apreciado ni por fans, ni por críticos, pero todavía no sé por qué. Vale que no tenga ningún clásico instantáneo con una cover de algún grupo (mismamente de Eric Clapton) pero su magia funciona igual o mejor que en cualquier otro disco. De hecho, empieza con todo un bombazo como Lies que te atrapa con ese ritmo que impone el teclado y la forma como entrecortada de cantar que tiene Cale, que le da mayor ritmo a la música. Además, aun sin prodigarse en poner estribillos en sus canciones, esa frase que se repite (“lies, lies, lies”) se hace irresistible. Lies es probablemente el tema más movidito de “Really”, pero el resto no “te pone a dormir” como dice mucha gente.

Everything Will Be Alright y I’ll Kiss The World Goodbye tienen ese tono más confesional de este tipo de música, aunque en esta línea mi favorita es quizás Changes. Cada vez que escucho ese “ain’t no mannnn can love you like I can” envuelto de tal forma en el suspiro de Cale que se hace casi inaudible se me ponen los pelos de punta. Es obvio que gran parte del encanto de su música reside en los sentimientos vertidos en ella más que en la naturaleza de sus melodías y su instrumentación. Así que Cale, y, en concreto, este disco, te gustarán según lo mucho que estimes este apartado, aunque musicalmente también es un primor. El teclado en Right Down Here es otra de esas cosas que me llaman mucho la atención de este disco. Se usa el stacatto para conseguir un efecto rítmico muy importante y la percusión, aunque no se come a los demás instrumentos, tiene un tratamiento interesante. Merece mucho la pena detenerse en la música de Cale. Jamás es escandalosa, pero siempre hay algo que capta la atención del oído. If You’re Ever In Oklahoma es intencionadamente lo más Country del disco, y veo difícil que no os guste si os agrada el estilo. Claro que no tiene mucho sentido escuchar a J.J. Cale si la música tradicional americana no gusta.

Las dos cover del disco son también buenas, pero a mi juicio lo mejor es el Goin’ Down de Don Nix. Empieza con un amago de Bossanova o algo así para transformarse rápidamente en un atmosférico tema con una cantidad de letras mínima y un bajo que atrapa con esas notas descendentes que va soltando de vez en cuando. Este mismo bajo da inicio a uno de los temas más divertidos del disco, Playing in the Streets, otro de esos temas que veo imposible que disgusten. También está muy asentado en la música americana, pero tiene tantos detallitos que me pierdo cuando intento concentrarme en un único instrumento. Atención a ese Wah Wah.

La humildad de Cale parece ligada a la duración de sus temas. No hay nada de pretencioso en ellos y duran tan poco que parecen ser un intento muy tímido de llegar al oyente. Cuando le coges el pulso a sus canciones, él ya pasa a otra cosa. Su forma de hacer “poco ruido” es, en el fondo, provocadora. De hecho, J.J. Cale es consciente de que sus temas son más cortos de lo normal (hasta que llegue el Punk, claro) y la canción más larga (Everything Will Be Alright) tiene un falso final en el minuto 2 con el que parece querer tomarnos el pelo. Sea como sea, agradezco con toda mi alma que existan hombres así en la música, hombres humildes y trabajadores que no busquen la luz de los focos. Se nota mucho cuando se hace música solamente con el alma, y no con la cabeza de un hombre obsesionado con la fama…

Tracklist

  1. “Lies” (2:57)
  2. “Everything Will Be Alright” (3:15)
  3. “I’ll Kiss the World Goodbye” (1:47)
  4. “Changes” (2:25)
  5. “Right Down Here” (3:14)
  6. “If You’re Ever in Oklahoma” (2:06)
  7. “Ridin’ Home” (2:39)
  8. “Goin’ Down” (3:00)
  9. “Soulin'” (2:19)
  10. “Playing in the Streets” (1:51)
  11. “Mojo” (2:29)
  12. “Louisiana Women” (2:56)