El último álbum en que estuvieron, como indica la portada, en perfecta sincronía

Género: Rock
Valoración: Obra Maestra

Hoy toca el disco número 100 de este blog. Día tras día han encontrado espacio en estas páginas grupos de todos los estilos y categorías, grupos que me hacen bailar, grupos que me hacen soñar, grupos que me hacen gritar… pero deliberadamente he dejado fuera al GRUPO, ese grupo que revolucionaba el mundo de la música con cada disco que sacaba y que podía tocar cualquier palo y que le saliera bien. The Beatles se merece un espacio especial y destacado aunque sólo sea por su importancia histórica, y por eso “Abbey Road”, el que considero la colección de canciones más perfecta de la banda, tenía destinado ser el objeto de esta entrada desde el principio.

“White Album” no era la enciclopedia de la banda, sino la enciclopedia de toda la música popular del siglo XX hasta entonces. Es difícil no encontrar un género plasmado en ese doble LP. No obstante, creo que el “libro musical” definitivo de los Beatles se encuentra aquí, en “Abbey Road”, porque cuando una banda es capaz de trascender todos los géneros, su elemento distintivo no hay que buscarlo en lo estrictamente musical, sino en lo emocional, y, en ese sentido, “Abbey Road” es capaz de expresar todos los estados de ánimo de los Fab Four. Ahí tenemos el furiosísimo Oh! Darling (la forma en que va evolucionando este tema es digna de estudiar), el humor sardónico de Lennon en Come Together (ridiculizando un movimiento, el Hippie, que él apadrinó), la dulzura infantil de Ringo Starr en Octopus’s Garden (parece mentira que su carrera en solitario sea tan floja) o el romanticismo espiritual de Harrison en Something.

Mi favorita es I Want You (She’s So Heavy). Comienza como lo que podría ser un número de Blues, pero en poco tiempo nos damos cuenta de que se trata de uno de los temas más oscuros de los Beatles. Para tener las pocas letras que tiene parece haber un mensaje oculto en esa insistente reptición del “I want you so bad” (muy apropiado), pero sin duda el eje central de la canción son esos acordes de guitarra repetidos hasta el infinito con un tono tan macabro que sería imposible de asociar con una banda que sólo 5 años antes había grabado “A Hard Day’s Night” de no ser porque desde entonces habían demostrado su infinita creatividad en todos sus discos. Esa guitarra tan hipnotizante se ve acompañada de unos sintetizadores que parecen imitar el sonido del viento hasta que el tema termina abruptamente a los 7:47 minutos. A mí me sigue pillando de improviso el final de la canción. Es imposible no dejarse llevar por la atmósfera que consiguen crear con tan poco…

El siguiente tema es un clásico que todo el mundo conoce o debería conocer: Here Comes The Sun. No en vano ha sido, al parecer, el tema más descargado de la discografía de los Beatles en iTunes. Abre la cara B de la forma más alegre que se pueda pensar, con una oda al mismísimo Sol. A estas alturas ya no nos debería sorprender el contraste que se consigue crear entre esto y I Want You, pero sigue siendo digno de admirar. El estilo es radicalmente distinto, el tono es radicalmente distinto… ¿y todo esto lo grabaron en apenas 6 meses? El optimismo que desprende ese repetido “Sun, Sun, Sun, here it comes” es indescriptible. Si Robert Smith hubiera escuchado esto más veces seguramente no habría fundado The Cure, sino XTC.

Because está ahí para demostrar que eran los reyes de las armonías vocales y precede a uno de los “experimentos” más interesantes de los Beatles: un medley de temas que no habían sido cerrados del todo. La mayoría de estas melodías son pegadizas hasta decir basta, lo cual demuestra que también eran los reyes encontrando la combinación de notas exacta para hacer una gran canción, y hay de todo: un italo-español bastante chungo en Sun King, un Polythene Pam que pega muy muy fuerte, una de mis melodías favoritas de McCartney (She Came In Through The Bathroom Window), una balada enorme (Golden Slumbers) que tiene una transición perfecta hacia las poderosas armonías de Carry That Weight, y, para finalizar, el significativo The End, que podría haber sido el capítulo final perfecto de la historia de los Beatles (joder, si ese “and in the end/ the love you take/ is equal to the love you make” parece la moraleja de toda la historia del grupo). Y digo que lo podría haber sido porque sólo a los Fab Four se les ocurre terminar su última obra (recuérdese que las grabaciones de “Let It Be” tuvieron lugar antes de “Abbey Road”) con un pequeño número tan gracioso y atrevido como Her Majesty. Los Beatles cerraron su carrera en plena forma, todavía en lo más alto, y no les dio tiempo a permitirse ni siquiera un ligero traspié, pero escuchando cosas como ésta cabe preguntarse si realmente se les iba a agotar la fórmula alguna vez…

Tracklist

  1. “Come Together” (4:20)
  2. “Something” (3:03)
  3. “Maxwell’s Silver Hammer” (3:27)
  4. “Oh! Darling” (3:26)
  5. “Octopus’s Garden” (2:51)
  6. “I Want You (She’s So Heavy)” (7:47)
  7. “Because” (2:45)
  8. “You Never Give Me Your Money” (4:02)
  9. “Sun King” (2:26)
  10. “Mean Mr. Mustard” (1:06)
  11. “Polythene Pam” (1:12)
  12. “She Came In Through The Bathroom Window” (1:57)
  13. “Golden Slumbers” (1:31)
  14. “Carry That Weight” (1:36)
  15. “The End” (2:19)
  16. “Her Majesty” (0:23)