Como se nota que vienen de la CBGB, Dios. ¡FIESTA!

Género: Garage Rock
Valoración: Muy Bueno

El interés por el Garage ha sido cíclico en la historia de la música. Desde los primeros Punk hasta The White Stripes, la fascinación por los sonidos más crudos de esto que se llama Rock jamás se ha perdido, con sus puntos álgidos y sus puntos bajos. Uno de estos puntos álgidos es, sin duda, el que marcan los Fleshtones con su “Roman Gods”. El tono no puede ser más festivo. La CBGB tuvo que ser un lugar maravilloso en esos momentos en los que reunía grupos como Blondie, Talking Heads o estos chicos. Están aquí para divertirte y, de hecho, sigue divirtiendo allá donde van, según tengo entendido. Admirable para unos chicos a los que la historia debería haberles tratado mejor de lo que les ha tratado en realidad.

La banda nos saluda con ese espíritu que caracterizaba a bandas como The Kingsmen y, con ese marcado ritmo de batería de The Dreg, The Fleshtones va presentando poco a poco sus elementos más fundamentales hasta llegar a ese Stop Fooling Around! que tanto me gusta con esa armónica de sabor sesentero y ese accelerando del final.  The Fleshtones reintroduce al vocabulario del Rock una serie de léxicos que se habían perdido. O quizás no se habían perdido del todo, pero sí se habían mezclado con otros géneros para dar hibridaciones nuevas. Aquí hay Rockabilly, Surf Rock, Soul… Let’s See The Sun, por ejemplo, tiene un tono de Pop radiante de los primigenios Beatles y Beach Boys (“let’s see the sun, shine down on everbody”… más buen rollo no puede dar).

Una de las canciones más destacadas es Shadow Line. Aquí Peter Zaremba, Keith Streng y compañía beben mucho de esos grupos de New Wave de finales de los 70 en las guitarras y de los coros soulescos de artistas como Gloria Jones y su Tainted Love. Con esas credenciales, el temazo no es para menos. Sin embargo, mi favorita sigue siendo The World Has Changed con ese aire casi a Ennio Morricone y esas entonaciones del más puro Rock ‘N’ Roll chulesco Preley-siano. Aunque admito que el cierre, con el tema que da título al álbum, me puede: saxo, riffs Funk, “sha la la”, “hey hey”, teclados graciosos… ¿Qué más se le puede pedir? Podría ser el perfecto himno de fiesta.

“Roman Gods”, no obstante, da la sensación de ser hecho para ser escuchado en directo, para que la energía fluya al estilo de las bacanales romanas. Comida, licores y la música de The Fleshtones reventando amplificadores. Si es que miradlos ahí, vestidos como dioses de la fiesta. ¿No es revelador?

 

Tracklist

  1. “The Dreg (Fleshtone-77)” (3:11)
  2. “I’ve Gotta Change My Life” (2:27)
  3. “Stop Fooling Around!” (3:58)
  4. “Hope Come Back” (2:20)
  5. “The World Has Changed” (3:10)
  6. “R-I-G-H-T-S” (2:30)
  7. “Let’s See The Sun” (2:36)
  8. “Shadow Line” (3:07)
  9. “Chinese Kitchen” (2:06)
  10. “Ride Your Pony” (3:12)
  11. “Roman Gods” (4:37)