De hecho, más vivos que nunca

Género: Psicodelia
Valoración: Excelente

Okay, segundo álbum en directo del blog y es uno bastante atípico, porque hay material que no se puede encontar en ninguna versión en estudio. Demasiado LSD produce decisiones extrañas, ciertamente, pero también produce música genial. Ah, y una advertencia de las autoridades sanitario-musicales: antes de proceder a este disco comprobad que os gusten los solos laaaaaaaaaaaaaaargos, porque este disco está lleno de ellos. Sólo así se explica que haya únicamente siete temas (seis en realidad, y cinco si no contamos Feedback) siendo esto un doble LP.

“Live/Dead” es el álbum que para mí les da ese puesto inamovible entre los destacados de la Psicodelia y, sin despreciar en absoluto su trabajo Country posterior (joder, “Workingman’s Dead” y “American Beauty” están considerados como LOS clásicos de Grateful Dead), me quedo con su etapa hippie psicodélica. La respuesta se encuentra en el tema que inaugura Live/Dead. Dark Star es tan poderoso como puede llegar a ser una larga improvisación de 23 minutos con apenas 8 versos de letras que destilan olor a ácido lisérgico en cada letra (cito la primera frase: “dark star crashes, pouring its light into ashes”). Dark Star es una de las experiencias más misteriosas que han dado los 60 a mis oídos. No quiero reincidir mucho en la idea de las drogas, pero es que es un puro viaje astral con un bajo tan hechizante que no puedes sino sentirte levitando en tu habitación, atendiendo la llamada del más allá de Jerry Garcia. Cada nota de su guitarra es de otro mundo. No me extraña que sea el hombre de referencia para todo viejo hippie que se precie. 23 minutos que se pasan como nada gracias a la inventiva de ese hombre a la guitarra… ¡y hay versiones por ahí de 63 minutos! Los excesos de la Psicodelia…

Dark Star no es el único destacado del primer álbum en directo de Grateful Dead. Una versión mucho más interesante del St. Stephen de su anterior trabajo, “Aoxomoxoa”, le sigue con un toque más Rock que Folk que culmina en The Eleven, una genial muestra de improvisación rockera, puesta al ritmo de las dos baterías de Mickey Hart y Bill Kreutzmann con un estilo sureño que sin duda inspiraría a las dos baterías de los Allman Brothers. No sé cómo Jerry Garcia podía lanzar todos esos solos seguidos sin acabar rendido. Sin descanso alguno sigue Turn On Your Love Light, tema que claramente estaba enfocado al espectáculo en vivo, con todas esas partes para que el público cantara y ese tono bufonesco que incitaba al desfase y la orgía juvenil. No obstante, si bien quita todo el estrés “solístico” de los temas anteriores, Jerry Garcia se marca sus tantos con algún que otra línea Funk y alguna improvisación tremendamente movidita. La diversidad de estos solos es absolutamente sobrecogedora. Si todos los que conoces te suenan igual es que no has escuchado a Jerry Garcia, obviamente….

Ya en otro concierto, Grateful Dead le hace un pequeño homenaje a Reverend Gary Davis versionando su Death Don’t Have No Mercy con un tono tan depresivo que, de haberse ejecutado inmediatamente después de Turn On Your Love Light, habría sido el cambio de registro más espectacular de la historia. Bueno, quizás lo esté exagerando, pero desde luego el tema cumple con su cometido (y su título). Ese órgano de Pigpen merece un volumen más alto. La idea de que todo el disco parezca un mismo concierto está bien, pero un par de retoques en producción habrían perfeccionado la obra. Para este tema quizás la voz de Garcia no sea la más adecuada, pero no hay duda de que le pone ganas al asunto. Nada que ver con Feedback, que son 8 minutos de eso mismo, ruido producido por el feedback, pero llegados a este punto ya puedes quitar el disco a no ser que te guste “Metal Machine Music” de Lou Reed. ¡Ey! No estoy en contra de eso, ¿eh?

Lo que queda al final es una gran colección de solos electrizantes que pondrían punto y final a la etapa más Flower Power de Grateful Dead y daría comienzo a una innumerable colección de discos en directo de la banda. Jamás serán mi banda favorita, pero de vez en cuando el cuerpo pide música liberatoria, inventiva, que deje fluir la valiosísima conciencia musical de estos profesionales de los instrumentos. Radicalizarse musicalmente hablando es malo. ¡Qué sano es alternar la bilis de unos punkis como Manic Street Preachers con las preciosas melodías para dejarse llevar de Grateful Dead!

Tracklist

  1. “Dark Star” (23:06)
  2. “St. Stephen” (6:32)
  3. “The Eleven” (9:21)
  4. “Turn On Your Love Light” (15:07)
  5. “Death Don’t Have No Mercy” (10:28)
  6. “Feedback” (7:49)
  7. “And We Bid You Goodnight” (0:35)