Sesión de tartazos: ¡fun, fun, fun!

Género: Punk
Valoración: Excelente

La razón exacta por la que The Damned está en segundo plano en la historia del Punk a pesar de haber sido el primer grupo británico del género en sacar LP y single se me escapa, pero esto ya no me debería sorprender. The Damned representaba el lado más salvaje y gamberro del Punk. ¿Os preguntáis qué nivel de salvajismo representa esto? Baste decir que el baterista Rat Scabies tiene una pulsación en ocasiones similar a Keith Moon, mientras que Brian James, compositor y guitarrista de este primer disco, le sigue el ritmo con unas ganas de destrozar su guitarra comparables a Townshend. Y no estoy comparando en absoluto The Damned con The Who. Éstos están muchos peldaños por encima de la banda de Punk, pero el nivel de energía que siento con este disco recoge la tradición de los mejores destroza-tímpanos de la historia del Rock.

El brutal ataque sónico empieza desde la primera nota. En Neat Neat Neat la guitarra chirría como si a Chuck Berry le hubiese entrado mala hostia, mientras un persistente bajo lleva un ritmo diabólico muy imitado por las bandas de Hardcore californianas, pero lo que más me sorprende es ese baterista al que parece haberle entrado un ataque incontrolable de adrenalina (esos platillos, ¡esos platillos!). No hay más que escucharle en I Fall… parece Speedcore. ¿Quién diría que el Punk británico empezara de una forma tan bruta? Hecha su carta de presentación, se moderan en Fan Club y se permiten unas guitarras más elaboradas y ornamentadas, pero la esencia de este primer disco se encuentra en los temas más rápidos. Ahí está Born To Kill. No vale quejarse ahora de la simpleza de la canción. Esto es Punk, y si ese solo final con todos los instrumentos desbocados compitiendo por ver quién hace más ruido no te gusta, poco tienes que hacer en esto.

Todavía se nota el carácter rudimentario y primitivo de este disco en temas como Fish, que son evidentes aceleraciones de los estándares clásicos del Rock ‘N’ Roll. Aun así transmiten una energía que ya quisieran para sí la mitad de bandas posteriores. “Is she really going out with him?”… y entra Scabies aporreando los toms de la batería con fuerza y entereza en New Rose, ese single que en su momento fue una sensación para los punks. Es difícil destacar un tema. No bajan el pistón en prácticamente ninguno de los temas y se entregan con toda su energía a cada uno de ellos. Resulta simbólico que hagan una cover de I Feel Alright (o 1970, como o conozcas), el tema de Iggy Pop. Queda claro entonces qué significaba Iggy Pop para el Punk, ¿no? No obstante, hay un tímido intento de diversidad estilística en Feel The Pain, con tintes del estilo oscuro y Glam de Alice Cooper. Se trata de toda una pista de su estilo futuro a partir de “Machine Gun Etiquette” y una de las primeras manifestaciones del Goth dentro del Punk.

En definitiva, un disco con más importancia histórica de la que se le ha dado y, a su vez, una excelente colección de canciones rápidas y agresivas muy propias del género que prácticamente estaban inaugurando en las islas. Cierto es que el toque político de Sex Pistols no está del todo ahí, pero la rebeldía supura por los cuatro costados y dan la sensación de no poder contener todas las ganas de reducirlo todo a cenizas. Si creíais que todo estaba dicho con “Never Mind The Bollocks” necesitáis escuchar esto…

Tracklist

  1. “Neat Neat Neat” (2:46)
  2. “Fan Club” (3:00)
  3. “I Fall” (2:08)
  4. “Born To Kill” (2:36)
  5. “Stab Your Back” (1:03)
  6. “Feel The Pain” (3:36)
  7. “New Rose” (2:44)
  8. “Fish” (1:38)
  9. “See Her Tonite (2:29)
  10. “One Of The Two” (3:11)
  11. “So Messed Up” (1:54)
  12. “I Feel Alright” (4:26)