Si Kate Bush hubiera nacido en los 80 probablemente habría salido en bolas

Género: Art Rock
Valoración: Obra Maestra

Yeah! No me he vuelto loco, aunque ella sí. Kate Bush toma las riendas de Kate Bush y lanza el que quizás sea el disco más impresionante de su carrera. Ya no es la Kate Bush empalagosa de voz infantil de Wuthering Heights, sino la Kate Bush de mil y una voces de Sat In Your Lap. Y eso es justo lo que esperaba de ella. Siempre supe que era una chica muy inteligente y leída, que con 18 años te citaba tanto a Emily Dickinson como a Herman Hesse como si fuera la tabla de multiplicar. Lo que faltaba es que aplicara toda su formación a las ideas musicales y las reuniera en un disco como “The Dreaming”.

La ya mencionada Sat In Your Lap es, por cierto, uno de los temas más accesibles del disco a pesar de sus chillidos de “Some say that knowledge is HO HO HO”. Y es que en “The Dreaming” Kate Bush chilla mucho, como si desafiara su propia imagen edulcorada que se había creado en “The Kick Inside”. Ahí la tenemos en la magistral Pull Out The Pin y sus desgarradores “I love life!!!” (¡con David Gilmour apoyándola!) o los “HEE-HAW” de Get Out Of My House o el enfadado “With your spit/ still on my lip/ you hit the water!!” de Houdini… No estoy diciendo que a Kate Bush le diera por el Death Metal (entonces ni siquiera existía el Death Metal), sino que se apoya en el grito como un medio de expresión de estados de ánimo para mostrar un amplio catálogo de emociones que pocas artistas podrían siquiera rozar. Sus distintos registros son simplemente asombrosos. En el tema que da título al álbum su voz chamánica se pone al servicio de unas letras sobre los aborígenes australianos con didgeridoo incluido y al siguiente tema, Night Of The Swallow, suena más romántica que nunca siendo la música celta su acompañamiento de elección.

Lo cierto es que cada tema es una pequeña obra de arte que nada tiene que ver con las demás canciones entre las que se encuentra y sería injusto hacer generalizaciones en este álbum. No hay dos temas iguales como tampoco hay dos letras iguales ni dos instrumentaciones iguales. Es un disco que grita ¡¡ARTE!! en cada segundo de música y el único hilo conductor es la amplia capacidad vocal de Bush. Suspended in Gaffa y There Goes A Tenner tienen ambos un piano medio carnavalesco, pero mientras el primero adquiere toques orientalizantes (esos “I Want It All!” parecen exclamaciones árabes) el segundo tiene un carácter cómico… con un giro de guion inesperado al final. Ninguno de los dos puede predecir el tono pseudo-gótico de Leave It Open ni el angelical All The Love (en el más estricto sentido de la palabra, ya que trata sobre una chica en las puertas de la muerte).

“The Dreaming” es un disco para escucharlo entero. Es tan increíblemente variado que aunque aborrezcas hasta la médula nueve canciones, puede haber una décima que te encante, porque quizás es la colección de temas más imaginativa que conozco. A veces me pregunto cuántas cosas se dejaría en el tintero, ya que no me cabe duda de que Kate Bush se encontraba en el mayor periodo creativo de su vida. Está claro que todo el mundo tiene un periodo de mayor capacidad creativa, pero si para el 99% de artistas esto supone abrir un grifo de ideas, para Kate Bush significa desbordar todo un embalse. Y eso que no he hablado de los temas que aborda en este disco, porque su habilidad para escribir letras se sale de la escala.

Tracklist

  1. “Sat In Your Lap” (3:29)
  2. “There Goes A Tenner” (3:25)
  3. “Pull Out The Pin” (5:26)
  4. “Suspended In Gaffa” (3:55)
  5. “Leave It Open” (3:20)
  6. “The Dreaming” (4:41)
  7. “Night Of The Swallow” (5:23)
  8. “All The Love” (4:29)
  9. “Houdini” (3:49)
  10. “Get Out Of My House” (5:25)