La portada es puro arte

Género: Post-Rock / Avant-Garde
Valoración: Excelente

He de reconocer que en la música de los último 20 años me cuesta encontrar mi rincón particular. Devoro con ansiedad casi cualquier cosa de los 60 y los 70, y ya en los 80 tengo que ir con cierto cuidado, pero llegan los 90 y las escenas musicales se empiezan a distanciar de mi visión de la música. Quizás hable de esto en profundidad más adelante, ya que es un tema jugoso y en el que merece la pena detenerse, pero quería dejarlo claro porque si hay algo que me satisface de estos años, si hay un nicho de mercado en el que pueda refugiarme, ése es el Post-Rock.

Claro que eso no es decir mucho. El Post-Rock es tan amplio que por sí solo podría dar a luz 10 o 15 géneros distintos y todavía no se agotarían sus posibilidades creativas. Igual estoy siendo un poco exagerado, pero es indudable que la banda que nos ocupa representa una tendencia muy particular y “TNT” fue su mayor exponente. La desestructuración de las formas clásicas del Rock se cruzan con influencias del Jazz y la Electrónica, y si queremos ir de listos y empezar a trazar conexiones oscuras y subyacentes podemos decir que se hartaron de escuchar Krautrock y Avant-Garde setentero, pero no sabría decir hasta qué punto sería verdad.

De todas maneras, lo que realmente se aprecia es un sonido relajado, con una presencia enorme del bajo y las percusiones, todo ello a un volumen relativamente bajo, nada invasivo. Y es que lo que más me gusta es que en “TNT” se muestra una música muy equilibrada entre todas sus partes, nada suena por encima del resto, y, por ende, tampoco se queda por debajo. Ten-Day Interval es una de mis favoritas y la forma en que se van sumando capas y capas de sonido sin confundirlas ni desvirtuarlas en un crescendo muy sutil es digna de elogio. Es más, cada capa de sonido merece un análisis por sí mismo: los acordes de piano, el xilófono (o vibráfono, no lo tengo muy claro) o los extraños sintetizadores que vertebran la “melodía principal” (muy entrecomillado).

La “tortoisación” de los géneros es obvia. I Set My Face to the Hillside tiene un ritmo muy latino, pero nadie diría que es música latina; The Equator es puro Jean-Michel Jarre, pero su atmósfera espacial no rompe en absoluto con la dinámica del disco; In Sarah, Mencken, Christ, and Beethoven There Were Women and Men es de las pocas piezas de Muzak que no dan ganas de meterse un tiro; Jetty parece de Aphex Twin sin los toques macabros de Richard D. James, y así hasta el infinito (o hasta los 12 temas que componen el álbum).  El denominador común es esa constante experimental que jamás se sulfura, ni se tensa, ni se pone agresiva. “TNT” es un disco muy relajado.

Tracklist

  1. “TNT” (7:33)
  2. “Swung from the Gutters” (5:52)
  3. “Ten-Day Interval” (4:44)
  4. “I Set My Face to the Hillside” (6:08)
  5. “The Equator” (3:42)
  6. “A Simple Way to Go Faster Than Light That Does Not Work” (3:33)
  7. “The Suspension Bridge at Iguazú Falls” (5:38)
  8. “Four-Day Interval” (4:45)
  9. “In Sarah, Mencken, Christ, and Beethoven There Were Women and Men” (7:29)
  10. “Almost Always is Nearly Enough” (2:42)
  11. “Jetty” (8:21)
  12. “Everglade” (4:21)