Más bien sería "o-boar-kill"

Género: Hard Rock
Valoración: Excelente

Un año antes de soltar el bombazo de “Ace of Spades” al mercado y petar el mercado británico a base de buen Hard Rock, Lemmy Kilmister y compañía acababan de encajar todas las piezas del puzzle que conformarían su estilo definitivo. Entonces se dieron cuenta de que si aceleraban el Rock y le daban un saborcillo extra de Blues a sus guitarras de la manera más salvaje, pura y, también, desaliñada posible se llevarían por delante a todas las nenazas que se habían apropiado del buen nombre del Rock ‘N’ Roll. Tenía que llegar Lemmy con su melena al viento y su voz carrasposa y medio ronca para poner orden y separar a los “wannabes” de los “pros”. Joder, si ya sonaba a viejo rockero con 20 años.

Muchas veces se ha intentado relacionar a Motörhead con la escena Punk del momento y estas comparaciones no van desencaminadas, ya que la actitud rebelde y la falta de cuidado en la producción denotan, tanto en lo estético como en lo musical, que Lemmy estaba aplicando la filosofía de la época a los sonidos primigenios del Rock, lo cual tampoco es algo excesivamente inusual, porque al fin y al cabo la definición del Thrash es el cruce entre el Metal y el Punk. En resumen, todo este rollo para decir que Tear Ya Down rezuma testosterona por los cuatro costados.

Luego está mi favorita, Limb From Limb, que es el ejemplo perfecto de cómo hacerte saltar de la silla y no parar de botar hasta el último segundo. Y es que la canción empieza lenta y rítmica hasta que el “Oh!” de Lemmy marca el inicio de la bestialidad sonora que caracteriza a Motörhead: un tempo rápido, un riff matador, solos a tutiplén y Lemmy desgañitándose de la forma más masculina que se os pueda ocurrir. Si es que hasta las letras de Motörhead son geniales, y no es por el contenido, que en esencia no se diferencian en absoluto de ZZ Top o AC/DC. Lo que hace especial a Motörhead es que es el máximo exponente del rockero a lo “Easy Rider”, el marrullero que va de bar en bar montando bronca y trajinándose a la tía buena de la barra, y nadie tenía más clase que Lemmy para cantarlo. “Long legged lover/ I’m gonna tear you limb from limb/ get you smashed as a rat in some bar/ sink my claws into your velvet skin”… sí, es puro y duro orgullo de macho cabrío, ¡pero es genial!

El disco está tan cargado de ejemplos de calidad como “Ace of Spades”, pero es muy fácil saltárselo si uno se guía por la fama, y sería imperdonable decir que uno conoce a Motörhead sin haber escuchado el amenazador Stay Clean, el clásico No Class o las pesadas guitarras de tempo moderado de Metropolis. Aquí estamos para corregir los errores.

Tracklist

  1. “Overkill” (5:12)
  2. “Stay Clean” (2:40)
  3. “(I Won’t) Pay Your Price” (2:56)
  4. “I’ll Be Your Sister” (2:51)
  5. “Capricorn” (4:06)
  6. “No Class” (2:39)
  7. “Damage Case” (2:59)
  8. “Tear Ya Down” (2:39)
  9. “Metropolis” (3:34)
  10. “Limb From Limb” (4:54)