Lo más cercano a que Poe saque un disco...

Género: Rock Progresivo
Valoración: Muy Bueno

El “proyecto” de Alan Parsons, que tomó forma en plena caída libre del Rock Progresivo, vino a intentar revitalizar el género incluyendo las nuevas sensibilidades del momento para hacerlo más digerible. Los excesos del Progresivo habían acabado consigo mismo. Discos salidos en los años previos como “Tales Of Topographic Oceans” de Yes estaban empezando a hartar a gran parte del público. Los aficionados a la música estaban sobresaturados y sólo Pink Floyd estaba encontrando un nicho de mercado al que aferrarse, pero su sonido poco se parecía ya al de los clásicos del Progresivo. Es entonces cuando Alan Parsons se dio cuenta de que hacían falta nuevas fórmulas que le dieran una segunda juventud. Curiosamente Alan Parsons colaboró con varios discos del grupo de David Gilmour y Roger Waters en condición de productor y técnico de sonido. No es de extrañar, por lo tanto, que el estilo se parezca en más de un aspecto.

Los cuentos de Edgar Allan Poe son la materia prima con la que Alan Parsons elabora este álbum. Todas las composiciones tratan de describir algunas de sus enloquecedoras historias, entre las que encontramos joyas tan conocidas como “El cuervo” o “El corazón delatador”. De hecho, después de la genial introducción de A Dream Within A Dream (¡con voces de Orson Welles!) se nos introduce sin pausa en The Raven. Aquí la famosa cita del cuervo “nevermore” se convierte en un pegadizo grito de desesperación que concluye el tema. Por su parte, The Tell-Tale Heart cuenta con la colaboración de Arthur Brown todavía más desquiciado de lo que normalmente está, y, aunque su voz es genial, jamás casé demasiado la atmósfera de la canción con la atmósfera del cuento aun contando con detalles muy descriptivos como la batería que imita el latido del corazón, lo cual le da un aire muy Floyd-iano. Tanto es así que el ritmo es exactamente igual al de One Of These Days, pero le falta ese magistral “one of these days I’m going to cut you into little pieces!” y… ¡ZAS!

No obstante, las trompetas de The Cask Of Amontillado son para mí lo mejor del disco. No conozco ese relato, pero tiene que ser bastante épico a juzgar por la canción. La coda instrumental podría haber sido parte de una BSO de Conan sin ningún problema. A mí por lo menos me entran ganas de comerme el mundo cada vez que lo escucho. (The System Of) Dr. Tarr And Professor Fether tiene algún elemento Disco camuflado que sería explotado en discos posteriores como “I Robot” con su I Wouldn’t Want To Be Like You. No, yo no me imagino a Poe bailando Disco y cantando “Ah! Ah! Ah! Ah! Stayin’ Alive!”, pero aquí funciona porque queda muy diluido en el Hard Rock de tempo moderado que predomina en gran parte de estos números. Y ahí se acaba el disco para mí. The Fall of the House of Usher, la composición más larga del disco y puramente instrumental, baja el listón. Intenta ser una especie de música programática al estilo de Berlioz y se mueve por parámetros orquestales, especialmente en Prelude. Sin embargo, la sección de Pavane es muy recomendable. Después de esto sólo queda To One In Paradise, una balada muy correcta, pero que tampoco me parece destacable.

A lo tonto he mencionado todas las composiciones del álbum… Bueno, Edgar Allan Poe podría estar orgulloso si lo escuchara. No quiero ni pensar qué habría pasado si Van der Graaf Generator hubiera sido quien metiera sus zarpas en la obra del célebre literato.

Tracklist

  1. “A Dream Within A Dream” (4:14)
  2. “The Raven” (3:57)
  3. “The Tell-Tale Heart” (4:38)
  4. “The Cask of Amontillado” (4:33)
  5. “(The System Of) Dr. Tarr and Professor Fether” (4:20)
  6. “The Fall of the House of Usher” (16:10)
    1. “Prelude” (7:02)
    2. “Arrival” (2:39)
    3. “Intermezzo” (1:00)
    4. “Pavane” (4:36)
    5. “Fall” (0:51)
  7. “To One in Paradise” (4:46)