Y parecen buenos chicos y todo

 

Género: Blues Rock / Avant-garde
Valoración: Excelente

Antes de que el mundo se quedara prendado de “Trout Mask Replica”, Don Van Vliet alias Captain Beefheart ya sabía burlar a la industria musical con su talento (¡y con extra de accesibilidad!). Mirad, chicos, si John Lennon tenía un póster de este disco en su casa hay que tomárselo muy en serio. Aunque yo no sé si Captain Beefheart se tomaba en serio su música o no, porque lo que pasa con los genios es que tienen un gran sentido del humor.

El disco comienza golpeándonos en todo el tímpano con una versión muy personal del clásico Rollin’ and Tumblin’, esta vez llamado Sure ‘Nuff’n Yes I Do, que probablemente se zumba al 99% de covers que se hayan grabado (vamos a salvar a Cream, que los amo también). Cuando lo escuché por primera vez no me lo podía creer. ¿Éste es el famoso genio vanguardista de la música Rock? Pues sí, y también es Ry Cooder tocando la slide guitar. ¡Ahí es nada!

La voz de Beefheart deja en vergüenza al 80% de los cantantes blancos de Blues (sí, estoy estadístico hoy). El mejor halago que se me ocurre es que a veces es imposible distinguir su voz de la de Howlin’ Wolf. Ahí es nada de nuevo. Su voz ruge como la de una bestia salvaje, pero con un 0% de violencia animal. En su lugar lleva la marca del sátiro burlón, a veces incluso conscientemente afeada, como en Electricity (“eeee-leeeeec-treeeee-sheeee-teeeeee”… ¡en serio, no es humano!). Por cierto, prestadle atención al theremin, que parece de película de extraterrestres de serie B. Luego en Autumn’s Child le dará una vuelta de tuerca convirtiéndolo en un tono íntimamente sentimental. Este hombre sí que sabía sacarle partido a los instrumentos.

Yo no sé si Abba Zabba era un homenaje a Wowie Zowie de Frank Zappa (en el título, claro), pero, como aquél, también es uno de los destacados de su disco respectivo. A pocos se les había ocurrido usar eso de las percusiones africanas para un tema esencialmente R&B. Hay que ser muy Beefheart para tener tanta inventiva. Su ingenio no se agota ahí, porque de nuevo el fraseo, el uso de vocales clave (baboon, soon, moon, zoom) y el énfasis en ciertas palabras a través del apoyo instrumental dan una sensación muy primitiva y tribal. 1967 era un gran año, sí…

La música de Beefheart se basa en mayor medida en la deconstrucción del Blues exagerando sus aspectos más peculiares y dejando impronta de su propio estilo experimental. Esto, como en el caso de su gran amigo Frank Zappa, demuestra su infinito amor por el género ya para hacerlo bien hay que conocer al dedillo todos sus parámetros. No obstante, también se atreve a “Beefheartizar” otros géneros como el Soul (destacando en Where There’s Woman) con sus cantos aparentemente profundos. Y digo “aparentemente” porque Beefheart jamás pone sentimiento en sus canciones: sólo le interesa el estilo. ¿Quién pone sentimiento con letras tan peculiares como las de Grown So Ugly? Beefheart es el gran cómico de su tiempo.

Frank Zappa y Captain Beefheart… Jamás el dicho “Dios los cría y ellos se juntan” fue tan válido como aquí. Sus debuts serán ampliamente recordados por su capacidad creativa a partir de géneros ya anticuados y obsoletos. Pero, hoy en día, ¿qué no está inventado ya? Toda creación es imitación, pero hay imitadores mejores que otros.

Tracklist

  1. “Sure ‘Nuff ‘n Yes I Do” (2:15)
  2. “Zig Zag Wanderer” (2:40)
  3. “Call On Me” (2:37)
  4. “Dropout Boogie” (2:32)
  5. “I’m Glad” (3:31)
  6. “Electricity” (3:07)
  7. “Yellow Brick Road” (2:28)
  8. “Abba Zabba” (2:44)
  9. “Plastic Factory” (3:08)
  10. “When There’s Woman” (2:29)
  11. “Grown So Ugly” (2:27)
  12. “Autumn’s Child” (4:02)