Una portada de The Cure... ¡rosa! (Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me no cuenta)

Género: Post Punk
Valoración: Excelente

Al decir The Cure se me vienen imágenes de adolescentes emos buscando cuchillos afilados para cortarse las venas en el baño de su casa (sin éxito, por supuesto). Sin embargo, el debut de The Cure es una de las cosas más Anti-Cure que podrían haber hecho y también es una de las mejores cosas que llegaron a hacer. Cualquiera diría que tres años después de esto empezarían un disco diciendo “it doesn’t matter if we all die”, pero supongo que la calidad compensa. No, qué coño, la calidad compensa con creces.

No estoy tratando de decir que The Cure en sus inicios fuera el Los Campesinos de su tiempo, ni de lejos. De hecho hay mucho de contemporáneos como Siouxsie and the Banshees en este primer disco. Es más, diría que Meat Hook es una referencia al Carcass de Siouxsie. A diferencia de discos como “The Scream” las guitarras son menos prominentes en favor del bajo hasta el punto de que en Subway Song sólo suenan tímida y ocasionalmente al final de cada verso y, de paso, se convierte en la canción más diabólica del disco. ¿A quién no le ha pasado nunca eso de sentir por la oscura y solitaria noche una presencia detrás pero no tener el valor suficiente para mirar atrás? Aquí describen esa sensación perfectamente, pero claro, al final la protagonista sí se da la vuelta y…

A decir verdad, la guitarra destaca en pocos temas, entre los que se encuentran Object y la cover de Foxy Lady que, curiosamente, no la canta Robert Smith y tampoco la canta Jimi Hendrix precisamente. La voz es un poco amateur y se parece a la versión original como un huevo a una castaña, pero es divertidilla. Menos divertida en el sentido “jolgórico”1 de la palabra pero mucho mejor cualitativamente es Three Imaginary Boys que, por mucho que los acordes estén más quemados que los juegos de Square-Enix, hipnotiza gracias a su toque sombrío y la voz resonante de Smith.

El resto de canciones de “Three Imaginary Boys” tiene un toque un poco más Pop desenfadado, como en mi favorita Fire in Cairo. Su melodía de guitarra a contratiempo es increíblemente expresiva, pero es que el momento “then the heat disappears/ and the mirage fades away” con la irrupción de la segunda línea de guitarra es líricamente perfecto. En cambio, Grinding Halt suena a un Joy Division sin tomar antidepresivos con una línea de bajo muy a lo Peter Hook y, haciendo honor a su nombre, acaba como acaba. La verdad es que no sé si empleaban estos truquitos porque les parecían curiosos o porque no tenían ni idea de rematar las canciones. En cualquier caso, no fueron los primeros en hacer este tipo de cosas ya que I Want You (She’s So Heavy) de The Beatles está antes. ¿Qué no inventarían estos tíos?

Por cierto, la versión remasterizada incluye temas muy interesantes que se quedaron fuera del disco, como la archiconocida-pero-no-por-ello-menos-buena Boys Don’t Cry, y también tiene versiones en demos y versiones en directo a tutiplén (cómo mejora  10:15 Saturday Night en directo, la leche) ¡Echadle un vistazo si consideráis que la versión no gótica de The Cure mola (porque mola)!

Tracklist

  1. “10:15 Saturday Night”  (3:42)
  2. “Accuracy” (2:17)
  3. “Grinding Halt” (2:49)
  4. “Another Day” (3:44)
  5. “Object” (3:03)
  6. “Subway Song” (2:00)
  7. “Foxy Lady” (2:29)
  8. “Meat Hook” (2:17)
  9. “So What” (2:39)
  10. “Fire In Cairo” (3:23)
  11. “It’s Not You” (2:52)
  12. “Three Imaginary Boys” (3:32)
  13. “The Weedy Burton” (0:53)

1Toma palabro que me he inventado entre jolgorio y folclórico.