También llamado Subterranean Homesick Blues por aquí...

 

Género: Folk Rock
Valoración: Excelente

Con “Bringing It All Back Home” Bob Dylan se emancipó de la comunidad Folk y abrazó los nuevos sonidos del Rock ‘n Roll. Quizás fue el salto más arriesgado de su carrera. Mucho más que cuando se convirtió al Cristianismo y sacó tres discos religiosos bastante regulares. Al fin y al cabo, ya se había convertido en una leyenda y a quién cojones le importaba lo que hiciera o lo que dejara de hacer si su legado de temazos era tan inmenso como para llenar la carrera de tres o cuatro Jon Bon Jovis. Pero volvamos a 1965. ¿Cuál podría ser el equivalente de este cambio hoy en día?  ¿Katy Perry haciendo Rock Sinfónico? Pero para eso tendría que tener una mínima parte del talento de Dylan

Gracias a su capacidad pudo cambiar de vías tan naturalmente como si llevara toda la vida pegado a una guitarra eléctrica. En este disco pierde el toque recogido en favor de un cierto descaro, un tono chulesco que se puede ver en el tema que abre el álbum, el famoso Subterranean Homesick Blues. Dylan sigue con She Belongs To Me, un trabajo mucho más cercano a sus discos anteriores, pero inmediatamente después continúa con Maggie’s Farm, que empieza de la misma forma que SHB con lo que parece querer decirles a sus fans: “no, lo de antes no era una pesadilla… ¡voy en serio!”. De hecho, el Blues Rock es uno de los géneros que más explora en este disco, como el pegadizo Outlaw Blues, que no para de recordarme al Roadhouse Blues de The Doors (o viceversa), solo que Bob Dylan adopta un tono burlesco contra el Western con líneas como “I got a woman in Jackson/ I ain’t gonna say her name/ She’s a brown-skin woman/ But I love her just the same”.

Hay que decir que la transformación no fue completa y el viejo diablo, todavía jovencillo, se reservó una mitad del disco para el Folk, con el fin de contentar a sus fans de toda la vida. ¡Qué detalle! Además, si este puñado de canciones tienen una calidad equivalente a las de todo un disco previo a “Bringing It All Back Home” mejor que mejor, ¿no? Porque sólo alguien que no haya escuchado Gates of Eden puede dudar de que sea una de las mejores canciones acústicas que haya firmado Dylan nunca con toda su imaginería bíblica y sus profundas reflexiones sobre la vida y la muerte. Yo la situaría junto a temas como Masters of War o A Hard Rain’s A-Gonna Fall. Y eso es MUCHO decir. Pero ahí no acaba la cosa. La cara B del vinilo contiene uno de los temas favoritos del público, Mr. Tambourine Man, popularizada por The Byrds más tarde, y uno de los temas favoritos del propio Dylan, It’s Alright Ma (I’m Only Bleeding), con un marcado toque Blues. A pesar de ser esencialmente acústicos, ambos temas son diametralmente opuestos. El registro de su voz cambia con una facilidad pasmosa: puede transmitir más ternura que The Mamas & The Papas y más odio que Six Feet Under sin usar dispositivos adicionales, ni impostar su voz, ni meterse drogas, lo cual no quiere decir que no lo hiciera.

Pues aquí estamos, en el disco que convirtió a Dylan en una estrella, en el momento en que apostó al ‘todo o nada’ y el resultado fue ‘todo’, en la ruleta rusa de su carrera. A todas las personas les llegan momentos en los que hay que arriesgar, en los que hay que aprovechar la oportunidad que tienes delante de ti porque puede ser la oportunidad de tu vida. Dylan lo hizo porque confiaba en sí mismo, J.J. Cale no y siempre quedó a la sombra de Clapton….

Tracklist

  1. “Subterranean Homesick Blues” (2:21)
  2. “She Belongs To Me” (2:49)
  3. “Maggie’s Farm” (3:57)
  4. “Love Minus Zero/No Limit” (2:51)
  5. “Outlaw Blues” (3:06)
  6. “On The Road Again” (2:37)
  7. “Bob Dylan’s 115th Dream” (6:33)
  8. “Mr. Tambourine Man” (5:28)
  9. “Gates Of Eden” (5:44)
  10. “It’s Alright Ma (I’m Only Bleeding)” (7:33)
  11. “It’s All Over Now, Baby Blue” (4:15)