Mítica portada

 

Género: Rock Progresivo
Valoración: Obra Maestra

No podía pasar mucho tiempo después de hablar de “Selling England By The Pound” sin tocar “In The Court Of The Crimson King”, el disco que abrió la veda del Prog, el que inauguró el género desde lo más alto y el que atrajo la atención de cientos de jóvenes que querían hacer algo más atrevido y exigente que todo lo que se había hecho hasta entonces en la década de los 60. También me descubrió un mundo nuevo a mí, ya que da la casualidad de que fue el primer disco de Prog que escuché, y, en su momento, creía que no era más que la punta del iceberg. Me equivoqué: era el puto iceberg.

El mundo del Rock Progresivo fue explorado por muchos ángulos, pero la aproximación desde el Jazz nunca tuvo mejor exponente que 21st Century Schizoid Man, la canción distópica por excelencia, la canción en que un terrorífico Lake canta “Neuro-surgeons scream for more/ at paranoia’s poison door” sonando como si fuera un Goebbels en el país del Gran Hermano. Demencial. Pero vivir en tal Estado totalitario se haría mucho más soportable si pudiéramos escuchar 21st Century Schizoid Man todos los días: esa jam session que ocupa el lugar central de la canción, el pasaje llamado Mirrors, es insuperable. El hombre esquizofrénico del siglo 21 libera toda su psique a través de la guitarra de Fripp, el saxofón de MacDonald, la batería de Giles y el bajo de Lake que juntos dan lugar a uno de los momentos más memorables de la improvisación emparedado entre los dos riffs principales de la canción, el de Mirrors y el de 21st Century Schizoid Man, el primero frenético y alocado y el segundo calmado y terrorífico.

Y ahí acaba el Rock. Exhaustos tras tanta violencia sónica, el resto del disco brilla con la belleza melancólica de la voz Lake y la orquesta, que hasta entonces solo se había usado de forma complementaria, sin aprovechar sus características particulares1King Crimson la integra totalmente en el núcleo de la canción en armonía con guitarras, batería y un electrizante mellotron2 y de una forma que te deja sin aliento durante todo el disco. Epitaph o In The Court Of The Crimson King pueden hacerte llorar si tienes un mal día, y tampoco hace falta que sean especialmente malo. La atmósfera que pueden llegar a crear con semejante combinación de instrumentos parece de otro mundo y todo ello se multiplica cuando te detienes a analizar las letras fantásticas, oníricas y semi-medievales que acompañan a toda la obra.

El único ‘pero’ del disco es Moonchild por su longitud excesiva y ser el tema menos inspirado del disco. Hay que decir que comienza bien, pero a partir del minuto 4 se convierte en un juego psicodélico que no me hace mucha gracia. El Rock Progresivo no había llegado para ser el hermano pobre de la Psicodelia, pero todo esto se perdona cuando cierra el disco el tema que le da nombre. Me sigue maravillando todo lo que lo compone, pero por encima de todo esas armonías vocales son tan perfectas que no es de extrañar que pocos quisieran (y pudieran) imitarlas. Las imágenes que transmite la música son totalmente desoladoras y no hace falta leer las letras para captarlas porque rebosa melancolía, nostalgia y añoranza por todos lados.

No por casualidad usaron In The Court Of The Crimson King para la película post-apocalíptica “Hijos de los Hombres”…

Tracklist

  1. “21st Century Schizoid Man/Mirrors” (7:21)
  2. “I Talk To The Wind” (6:05)
  3. “Epitaph” (8:47)
  4. “Moonchild” (12:13)
  5. “In The Court Of The Crimson King” (9:25)

1Véase “Days Of Future Passed” como ejemplo.
2Así suena exactamente, si tenéis curiosidad.