Un nombre bien elegido, sin duda. El del disco digo.

 

Género: Dream Pop / Rock Alternativo
Valoración: Excelente

Dentro de eso llamado Dream Pop o Shoegazing hay cosas aburridas… realmente aburridas. Ritmos soporíferos, melodías inapreciables, distorsión de mal gusto… Bueno, para qué contaros, el sello discográfico 4AD está repleto de ejemplos así. Afortunadamente también estaba repleto de buenos ejemplos, y éste es el caso de Cocteau Twins, o la mágica combinación de la inquietante voz de Elisabeth Fraser y la guitarra minimalista de Robin Guthrie.

Las estrellas de la música suelen ser unos hijos de puta que ni os cuento, pero estos dos por lo menos parecían agradecidos, ya que el primer tema de este disco fue dedicado al cofundador de 4AD, Ivo Watts. Un tipo con suerte. Ya me gustaría a mí que mi nombre quedara ligado para siempre a un tema tan precioso como éste. Ivo sintetiza todo lo que hizo grande a Cocteau Twins: la dulce voz de Fraser deslizándose a través de una melodía de Guthrie que parece flotar en el ambiente, unos arreglos muy cuidados que jamás estropean la delicadeza con que se compuso la canción y una mínima sección rítmica que no por ligera es menos importante, ya que contribuye a hipnotizar al oyente y mantenerlo fijado al asiento preguntándose de dónde vienen todos esos sonidos tan celestiales.

Pocas cosas más bellas se pueden escuchar que Amelia. Es difícil hacer una descripción de estos temas tan etéreos y vaporosos ya que las palabras necesitan agarrarse de realidades sólidas para cobrar significado. Esto va más allá del mero significado convencional. ¡Si hasta la propia Liz Fraser elige las palabras por su sonoridad y por lo que evocan, no por su significado (¿o es que me podéis explicar qué significan líneas como “He didn’t deal, little rito/ peep peep hole/with the part animal”?)! Además muchas veces es imposible descifrar las palabras exactas que pronuncia. Quizás porque no las haya en este mundo…

Curiosamente, cuando más audible se hace (que no comprensible, ya que jamás se le podrá extraer un significado concreto) es cuando desata toda su energía para cantar Persephone, el tema más duro, si se le puede llamar así, de todo el disco. En esta canción la batería se hace presente desde el primer momento, quizás porque quisiera reafirmar su presencia tras permanecer sumergido en las ondas sonoras de la guitarra de Guthrie a lo largo de todo el disco. Cocteau Twins creó una nueva forma de hacer música. Eso es indiscutible. Nadie se había atrevido hasta entonces a enfrentarse al misticismo sin ahogarse en nubes de marihuana y sin tener que rellenar pentagramas con quinientas mil notas en todas las posiciones del Kamasutra. Pandora, por ejemplo, es todo un ejercicio fonético en el que Liz Fraser desata toda su fascinación por un sonido en concreto: el sonido de la “f”. ¿Por qué no había hecho nadie esto antes? Esto sí que es crear algo nuevo sin tener que grabar pedos de elefantes para ser el más original.

Treasure es el cénit de Cocteau Twins. Poco importa que hacia el final flojee un poco. Para esas alturas ya estaremos tan narcotizados por la música y la cálida voz de Fraser que igual habremos perdido la capacidad de distinguir temas y la noción del tiempo…

Tracklist

  1. “Ivo” (3:53)
  2. “Lorelei” (3:43)
  3. “Beatrix” (3:11)
  4. “Persephone” (4:20)
  5. “Pandora (For Cindy)” (5:35)
  6. “Amelia” (3:31)
  7. “Aloysius” (3:26)
  8. “Cicely” (3:29)
  9. “Otterley” (4:04)
  10. “Donimo” (6:19)