Yo tampoco le veo mucho sentido

 

Categoría: Rock
Valoración: Obra Maestra

Tengo miedo, mucho miedo de cagarla. Tengo miedo de hablar de uno de los mejores discos de la historia y no estar a la altura de las circunstancias. Los 60 fueron una época verdaderamente maravillosa en la que en un mismo año te podían sacar “Abbey Road” y “Let It Bleed” como si nada, como si todos los días se hicieran Capillas Sixtinas por el mundo… Ahh… esos días dorados… En fin, vamos allá.

“Let It Bleed” es, para mí, el plato fuerte de los Rolling Stones, y eso es decir mucho. Eso es asegurar que todos los temas son obras maestras, lo cual es cierto en su mayor parte, y que pocas bandas pueden aspirar a juntar nueve temas de la calidad de éstos en toda su carrera, lo cual es cierto en su totalidad, porque, afrontémoslo, difícilmente se puede escuchar un tema que abra mejor un álbum que Gimme Shelter y difícilmente se puede escuchar un tema que cierre mejor un álbum que You Can’t Always Get What You Want.

De hecho, Gimme Shelter es para mí la obra maestra del álbum. Es una cuestión milimétrica, por supuesto, como diferenciar entre este diamante y este otro. Se dice que es un tema fuertemente inspirado por la Guerra de Vietnam (ya sabéis, en ese sitio donde luchó Rambo) y ciertamente tuvo que ser algo terrible lo de esta guerra, porque no he escuchado una mejor canción apocalíptica en mi vida. En pocos temas se desvive tanto Mick Jagger como en éste, cantando a dúo con Merry Clayton. No es para menos, ya que nos están avisando de que se avecina lo peor (“Rape!! Murder!! It’s just a shot away!! It’s just away”), aunque Jagger es optimista (“I tell you love, sister, is just a kiss away / It’s just a kiss away…”).

El blusero Midgnight Rambler nos devuelve un poco a las raíces de los Rolling, aunque no se puede decir que hayan perdido ese toque en ningún momento1, con slide guitars, armónicas y toda la parafernalia, ¡pero qué forma de combinar todos esos elementos! Esa sección intermedia en la que la armónica va subiendo el ritmo poco a poco acompañando a la guitarra de forma casi imperceptible, como si estuvieran despertando de una larga siesta, tiene que ser uno de los momentazos indiscutibles del álbum, claro que cuenta con la inestimable colaboración de la energética guitarra de Keith Richards y la furia homicida de Mick Jagger imitando al “midnight rambler” (un asesino de los 60). Los Glimmer Twins en estado puro.

El nombre de los Rolling está asociado popularmente al sexo, las drogas y el rock ‘n’ roll, lo cual no es falso (especialmente en discos como “Undercover” o “Sticky Fingers”), pero, joder, también tienen un corazoncito que sirve para algo más que para bombear heroína al cerebro. Los momentos bellos del álbum vienen en You Got The Silver y Love In Vain (especialmente en éste ultimo). Al parecer es una cover de un blues de Robert Johnson, pero se ve que sólo los Rolling Stones fueron capaces de rehacerla a su manera sin desvirtuar toda su belleza, porque no la he escuchado en ningún otro disco de los 60, lo cual es bastante raro, y sólo Clapton se ha atrevido con él recientemente, lo cual no me sorprende en absoluto ya que nunca ha parado de versionar clásicos.

Live With Me es uno de los dos temas donde Mick Taylor hace su aparición2, siendo la otra Country Honk (una versión Country de Honky Tonk Women, ¡quién lo iba a decir!), y tiene probablemente el mejor riff de bajo de todo el disco (tocado por Keith Richards ni más ni menos).  Ahora, si nos queremos ir a por el mejor riff de guitarra, más nos vale deternos en Monkey Man, la canción en la que Mick Jagger se dio cuenta de lo feo que era cuando chillaba hacia el final “I’m a monkey!!!!”. Joder, Mick, a buenas horas. Por cierto, ¿estaría escuchando esta canción Ray Davies cuando compuso Apeman un año después para The Kinks?

Como hicieron los Rolling, yo también me dejo You Can’t Always Get What You Want para el final. Es tan delicioso… ¡qué angelical el coro londinense! Cualquiera diría que los Rolling Stones han sido llamados satánicos durante 40 años. La gente no sabe de lo que habla. Por eso me hice un blog. Por cierto, dicen que ésta fue la respuesta al Hey Jude de los Beatles. ¡Qué sana es la competencia cuando hay talento de por medio! Al igual que la canción de los Beatles, se trata de una de las canciones más largas del repertorio de los Rolling, y el clímax final, con el verso principal a modo de mantra, es impresionante: pianos, bongos, miles de percusionistas, coros… hay algo de semejanza al Sympathy for the Devil, pero con muchísimo “buen rollo”.

Y eso que empezaron el disco con una canción que te pone los huevos de corbata.

Es que son unos maestros.

PD: Soy de los Beatles, pero al césar lo que es del césar.

Tracklist

  1. “Gimme Shelter” (4:30)
  2. “Love In Vain” (4:19)
  3. “Country Honk” (3:07)
  4. “Live With Me” (3:33)
  5. “Let It Bleed” (5:27)
  6. “Midnight Rambler” (6:52)
  7. “You Got The Silver” (2:50)
  8. “Monkey Man” (4:11)
  9. “You Can’t Always Get What You Want” (7:30)

1Joder, si hasta en “Some Girls”, el disco Disco por excelencia, se pueden escuchar riffs claramente Blues

2Brian Jones no llegó a ver la publicación del disco. R.I.P.